sábado, 14 de septiembre de 2024

Discurso del epónimo “Bicentenario de la batalla de Ayacucho” por Damelys Rivas

 

Sector Carlos Andrés Pérez, parroquia Buena Vista, 04/08/2024.

Buenos días.

 

Discurso del epónimo “Bicentenario de la batalla de Ayacucho”

Quiero comenzar haciendo referencia que ustedes al igual que yo, hemos sido participes de la historia, conmemorando los bicentenarios de los sucesos transcendentales en la cuales hoy corresponde recordar. Bolivia, Ecuador, Argentina, Colombia y Perú, también junto a nosotros celebran la liturgia de la gloria, recordar a los vencedores de la gesta independentista. Es también glorioso para nuestra sociedad cambiante que no da retorno y exigir cada vez más la idea y el sentir de libertad.

“la libertad á la América” con esta hermosa frase cito a Bolívar en carta al cuartel de Lima, fechada el 25 de diciembre de 1824   “… la América del sur está cubierta con los trofeos  de vuestro valor pero Ayacucho semejante al Chimborazo, levantó su cabeza erguida sobre todo…”




Ahora bien, Ayacucho, la batalla de Ayacucho, como hecho emblemático, se enmarca en los acontecimientos más universales que se han dada en la historia mundial. Hoy, que estamos en vísperas de su bicentenario, tal batalla significa mucho para el Perú cuando éste estaba atado al virreinato y luego de la entrevista de Guayaquil de Bolívar y San Martin  no daban aire de esperanza, sin embargo a meses de su celebración la historia y los hechos demuestran lo contrario.  

No fue un simulacro como plantean algunos estudiosos, el 9 de diciembre de 1824, las fuerzas militares patriotas se enfrentaron a las fuerzas realistas en la histórica pampa de Ayacucho, siendo el último enfrentamiento de la campaña independentista (1810-1826)

La batalla se desarrolló en la pampa de Quinua, que es una llanura herbosa, a una altitud de 3.400 m.s.n.m a 37 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Ayacucho, en Perú.

Los realistas habían consumado sus recursos en la guerra, la cual le había dejado realizar estrategias a cortas líneas comparado con el ejército libertador. A la cabeza estaba Bolívar, quien preparaba el ejército libertador del Perú, donde en Junín dejaron la buena disposición de las divisiones colombianas, Junín también en su bicentenario.  Al mando, el jefe Antonio José de Sucre, el tamaño y la composición de su ejército pusieron fin y consolidó la victoria en el combate.  

El número de combatientes según las datas de la historia en el campo de la batalla es de 6.906 efectivos realistas y 6.783 patriotas, esta cifra es sin duda el reflejo de las capacidades humanas, detallar la batalla con la estrategia presentada por sucre al libertador nos llevaría horas, sólo diré que; ambos ejércitos disminuyeron su número conforme iban desarrollándose la campaña, hasta el mismo día de la batalla.

¡Cuántas vidas humanas le costaron a la corona española perpetuarse en el poder de tierras que no le pertenecían! La compañía de José de la Mar, José María Córdova habían hecho de la batalla de Ayacucho un fuego eficaz  y decisivo para el ataque. Como consecuencia: para finalizar el día el ejército realista bajo el mando del virrey La Serna renunciaban a seguir la lucha y posterior a ello Bolívar llama al congreso de la Republica, para que Perú junto a Venezuela, Quito y Nueva Granada dieran pie a su proyecto de la gran Colombia. 

A su paso Bolívar manifiesta:

‘Soldados: Colombia os debe la gloria que nuevamente le daís, el Perú, vida, libertad y paz. La Plata  y Chile también os son deudores de inmensas ventajas. La buena causa, la causa de los derechos del hombre, ha dejado con vuestras armas su terrible contienda contra los opresores: contemplad, pues, el bien que habéis hecho a la humanidad  con vuestros heroicos sacrificios’

Al igual que Bolívar les digo, ustedes también han hecho sacrificios y la sociedad venezolana más que nunca necesita civiles capaces de responder con respeto al contexto actual, ya que las recompensas serán frutos jugosos de la vida.

Bachilleres: reciban la gratitud de parte de la Patria, hemos junto a ustedes aprendido del recordar la historia también nos hace merecedores de la victoria.

Muchas gracias.

Discurso del epónimo “Bicentenario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo 1823-2023” por Damelys Rivas y Frank Hernández

 

Discurso del epónimo “Bicentenario de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo 1823-2023”

Buenos días apreciados hoy bachilleres de la república, ésta que hace 200 años dio sello a su independencia definitiva en el estuario de Maracaibo.

En la siguiente disertación del epónimo  Bicentenario de la batalla Naval del Lago de Maracaibo 1823-2023 en el cual tengo el agrado de compartir con el profesor Frank Hernández quien desde luego también tiene disertación más adelante.  

Esto es querido estudiantes unos comentarios de clase magistral de historia de Venezuela que haremos para ustedes e intentaremos sintetizar. Entonces es, recoger en las páginas de los textos de historia  y la mirada de los hombres y mujeres que en sus cenizas viven la realidad de un bicentenario festivo, afirmativo positivo y alardoso del carácter patriota que nos rememora este bicentenario; es hacer esfuerzo enorme de resumen.

Es fundamental pues, recoger  con honradez lo que comenzó con la campaña de Carabobo, desde luego el triunfo patriota que se respiró para 1821, la derrota silenciosa y apenada de La Torre y Morales dieron el avance a Puerto Cabello con el empeño de no desprenderse de la tierra que nunca les correspondió; los realistas apuntaron su mirada a Maracaibo.   

Sin embargo, el anhelo patriota a la libertad – pudo iniciar y marcar cobertura desde Cúcuta, suelo neogranadino donde se encontraba Urdaneta y Bolívar desde Perú donde encaminaba su visión de Colombia La Grande.

Hemos de aclarar, Bolívar no se encontraba   en la provincia de Maracaibo al momento de la batalla, su bondad -  como lo pronuncia en su discursa ante el congreso de Perú en 1823, lo llevaba hasta la tierra Inca, “este vacío con todos los sacrificios de mi vida, haré el Perú mucho más de lo que mi capacidad, porque cuento con los esfuerzo de mis generosos compañeros” – fin de la cita- dichas palabras de Bolívar de casi 200 años, (pronto en septiembre de 2023)  éstas; son de oportuna consideración y que permite mi distinción ser objeto de comparación, en primer lugar, para el desarrollo del epónimo, y en segundo, dirigido a ustedes bachilleres.  Que por su puesto, este acto conmemoramos el esfuerzo que   caracterizan a cada venezolano, que al igual que hoy se manifiestan en su bicentenario; por sus luchas y sacrificios son merecedores de grandes recompensas.

            Ahora bien, el combate naval ocurrido el 24 de julio de 1823 entre la escuadra de la república de Colombia liberada por el almirante neogranadino José Prudencio Padilla y la escuadra de la armada del Reino de Castilla (hoy España) dirigido por el capitán de navío Ángel  Laborde y Navarro. Se llevó a cabo en las aguas del Lago de Maracaibo, al oeste de la actual Venezuela. El combate tuvo una duración aproximada de dos horas, con la participación de 1.312 hombres valientes republicanos y 1.650 realistas que fueron derrotados por la estrategia al mando del Almirante Padilla, la historia insurgente ha hecho  de este héroe Wuajiro-neogranadino, un héroe patriota digno de enaltecer. Los números referidos en anterioridad, es para denotar la diferencia en las fuerzas enfrentadas por parte de las fuerzas patriotas, 22 embarcaciones de combate y transporte (entre flecheras, bergatines, goletas, balandra, corbeta y falucho), 85 cañones. Por parte del imperio español 32 embarcaciones de combate y transporte, y 67 cañones.  

A pesar de los intentos anárquicos de la fuerza realista, los republicanos no hicieron operaciones militares hasta julio 17, cuando Laborde envió un ultimátum a Padilla que fue rechazada, a partir de entonces empezaron los preparativos para el combate. Para julio, el día de la batalla, el fuego fue iniciado por los realistas; pero el ímpetu y valentía de los patriotas  más la acertada estrategia de Padilla hicieron que Laborde capitulara y emprendieran la retirada. Además apoderaron de los buques españoles mediante su abordaje presente el coronel Manuel Manrique quien figura como otro personaje clave que liderara la campaña contra Morales; y así culminar exitosamente la batalla  naval del lago de Maracaibo. Afirma Augusto Mijares  “… que aun en los peores momentos de nuestra crisis políticas, no se perdieron totalmente aquellos propósitos de honradez, abnegación y decoro ciudadano y sincero anhelo de trabajar para la patria…” (Mijares, 1980:31)

Damelys Rivas

(…)

 




La batalla naval del Lago de Maracaibo no fue más que la culminación de una larga campaña militar iniciada en enero de 1823, con el bloqueo del golfo de Venezuela y el movimiento  de varias fuerzas terrenales alrededor de la cuenca de dicho lago. Se trató, además, de una campana mixta, de carácter terrestre y marítimo, aunque se haya decidido en una acción naval , bien pudiéramos decir que la campana del Zulia de 1823 está entre las más grandes llevadas a cabo por las fuerzas armadas de la antigua República de Colombia dentro de sus fronteras.

 

Cómo fue la batalla?

A las 10 de la mañana, intentaron moverse, pero el viento cambió un poco y prefirieron esperar en punta de palma y los puertos de Altagracia. A las 2 de la tarde, Padilla manda a avanzar a la flota sutil y luego, a las 2:20am se ordena izar velas a la armada como tal, y las 2:37 da la orden de abordaje. La batalla duró tres horas y media, los españoles fueron prácticamente liquidados; Laborde logró irse a Cuba en una nave llamada La Especuladora del batallón Valencey, Morales y todos los demás fueron detenidos y Manrique, muy prudentemente y contra la opinión de Padilla evitó que se produjeran saqueos y pillaje. Acogiéndose al tratado de regularización de la Guerra firmado en Trujillo y a la estrategia de que la republica se mostrase ante el mundo como una nación civilizada. Les ofrece a los oficiales realistas la opción de firmar la rendición.

Eso ocurrió el 3 de agosto, en la famosa casa de la capitulación de Maracaibo. A los pocos días se marcharon los españoles, custodiados por nuestra flota, a cargo de Felipe Baptista.

Ahora bien, quiero enfatizar la participación de la mujer y debemos verla como enfoque de unión cívico-militar, porque Ana María Campos, Mercedes Acuna y Domitila Torres no eran ni siquiera militares, ni tampoco lo eran los pescadores de la flota sutil. Por otra parte, este resultado lo celebraron desde Guayaquil hasta Panamá.

La derrota provocó un cisma en el seno de las fuerzas realistas, porque Morales y Laborde se hicieron ataques hasta el fin de sus días y en la Habana hubo un debate que  repercutió en Madrid sobre los errores tácticos y estratégicos que cometieron ambos y el fracaso causó una desmoralización general que ayudó a que los derrotáramos en el sur, en la Batalla de Ayacucho el próximo año 2024 el bicentenario. Y digo que el Lago de Maracaibo fue el escenario en que se libró la última gran Batalla independentista en Venezuela. Que selló la libertad del Zulia, últimos bastión dominado por el yugo español.    

Y no podía dejar de pensar este momento tan especial para todos, para decirle lo mucho que los quiero y también dejarle unas pinceladas.

Es necesario hablar de un deber – ser – estudiantil porque nos acobija un liceo (uno de los mejores del municipio) y eso hace que lo que hoy estamos celebrando, sea producto del trabajo de ustedes profesores, de ustedes representantes.

Muchachos y muchachas!

Ser estudiante es, por definición, ser alguien que vive una vida dedicada al cultivo de la mente, al desarrollo de las capacidades cognitivas que nos permitan analizar, sintetizar explicativamente de lo analizado.

Ser estudiante es, ser alguien comprometido con una formación intelectual capaz de orientar a su prójimo. Ser estudiante es, en fin, asumirse como alguien comprometido con una ética y una moral que le den sentido a su entrega intelectual y a su tarea de explicar e interpretar científicamente todo aquello que quieres no han gozado del derecho al estudio no entienden y ustedes están para eso…

Sr. Alcalde.

La educación es fruto de tres elementos: la naturaleza, los hombres y las cosas. La naturaleza interviene en el desarrollo de nuestras facultades y de nuestros órganos: los hombres nos ensenan  hacer uso de ese desarrollo  y el contacto con las cosas enriquece nuestra experiencia. También a los representantes. Gracias por el amor con el que han puesto sus ilusiones en nosotros, y crecer en nuestro liceo Francisco Antonio Rosario Rosario.

Y por último le encargo una tarea, ya que ser estudiante implica entonces existir como un aprendiz de guía del propio pueblo en la parcela de conocimiento que se llegue a dominar cuando se culminen sus estudios.

Y dijera la gran Violeta Parra:

Que vivan los estudiantes

Jardín de las alegrías!

Son aves que no se asustan

De animal ni policía,

Ni les asustan las balas

Ni el ladrar de la jauría.

 

Muchas gracias.

 Frank Hernández