Discurso del epónimo “Bicentenario de la Batalla Naval del Lago de
Maracaibo 1823-2023”
Buenos días
apreciados hoy bachilleres de la república, ésta que hace 200 años dio sello a
su independencia definitiva en el estuario de Maracaibo.
En la siguiente
disertación del epónimo Bicentenario de
la batalla Naval del Lago de Maracaibo 1823-2023 en el cual tengo el agrado de
compartir con el profesor Frank Hernández quien desde luego también tiene
disertación más adelante.
Esto es querido
estudiantes unos comentarios de clase magistral de historia de Venezuela que
haremos para ustedes e intentaremos sintetizar. Entonces es, recoger en las
páginas de los textos de historia y la
mirada de los hombres y mujeres que en sus cenizas viven la realidad de un
bicentenario festivo, afirmativo positivo y alardoso del carácter patriota que
nos rememora este bicentenario; es hacer esfuerzo enorme de resumen.
Es fundamental
pues, recoger con honradez lo que
comenzó con la campaña de Carabobo, desde luego el triunfo patriota que se
respiró para 1821, la derrota silenciosa y apenada de La Torre y Morales dieron
el avance a Puerto Cabello con el empeño de no desprenderse de la tierra que
nunca les correspondió; los realistas apuntaron su mirada a Maracaibo.
Sin embargo, el
anhelo patriota a la libertad – pudo iniciar y marcar cobertura desde Cúcuta,
suelo neogranadino donde se encontraba Urdaneta y Bolívar desde Perú donde
encaminaba su visión de Colombia La Grande.
Hemos de
aclarar, Bolívar no se encontraba en la
provincia de Maracaibo al momento de la batalla, su bondad - como lo pronuncia en su discursa ante el
congreso de Perú en 1823, lo llevaba hasta la tierra Inca, “este vacío con
todos los sacrificios de mi vida, haré el Perú mucho más de lo que mi
capacidad, porque cuento con los esfuerzo de mis generosos compañeros” – fin de
la cita- dichas palabras de Bolívar de casi 200 años, (pronto en septiembre de
2023) éstas; son de oportuna
consideración y que permite mi distinción ser objeto de comparación, en primer
lugar, para el desarrollo del epónimo, y en segundo, dirigido a ustedes
bachilleres. Que por su puesto, este
acto conmemoramos el esfuerzo que caracterizan a cada venezolano, que al igual
que hoy se manifiestan en su bicentenario; por sus luchas y sacrificios son
merecedores de grandes recompensas.
Ahora
bien, el combate naval ocurrido el 24 de julio de 1823 entre la escuadra de la
república de Colombia liberada por el almirante neogranadino José Prudencio
Padilla y la escuadra de la armada del Reino de Castilla (hoy España) dirigido
por el capitán de navío Ángel Laborde y
Navarro. Se llevó a cabo en las aguas del Lago de Maracaibo, al oeste de la
actual Venezuela. El combate tuvo una duración aproximada de dos horas, con la
participación de 1.312 hombres valientes republicanos y 1.650 realistas que
fueron derrotados por la estrategia al mando del Almirante Padilla, la historia
insurgente ha hecho de este héroe
Wuajiro-neogranadino, un héroe patriota digno de enaltecer. Los números referidos
en anterioridad, es para denotar la diferencia en las fuerzas enfrentadas por
parte de las fuerzas patriotas, 22 embarcaciones de combate y transporte (entre
flecheras, bergatines, goletas, balandra, corbeta y falucho), 85 cañones. Por
parte del imperio español 32 embarcaciones de combate y transporte, y 67
cañones.
A pesar de los
intentos anárquicos de la fuerza realista, los republicanos no hicieron
operaciones militares hasta julio 17, cuando Laborde envió un ultimátum a
Padilla que fue rechazada, a partir de entonces empezaron los preparativos para
el combate. Para julio, el día de la batalla, el fuego fue iniciado por los
realistas; pero el ímpetu y valentía de los patriotas más la acertada estrategia de Padilla
hicieron que Laborde capitulara y emprendieran la retirada. Además apoderaron
de los buques españoles mediante su abordaje presente el coronel Manuel
Manrique quien figura como otro personaje clave que liderara la campaña contra
Morales; y así culminar exitosamente la batalla
naval del lago de Maracaibo. Afirma Augusto Mijares “… que aun en los peores momentos de nuestra
crisis políticas, no se perdieron totalmente aquellos propósitos de honradez,
abnegación y decoro ciudadano y sincero anhelo de trabajar para la patria…” (Mijares,
1980:31)
Damelys Rivas
(…)
La batalla naval
del Lago de Maracaibo no fue más que la culminación de una larga campaña
militar iniciada en enero de 1823, con el bloqueo del golfo de Venezuela y el
movimiento de varias fuerzas terrenales
alrededor de la cuenca de dicho lago. Se trató, además, de una campana mixta,
de carácter terrestre y marítimo, aunque se haya decidido en una acción naval ,
bien pudiéramos decir que la campana del Zulia de 1823 está entre las más
grandes llevadas a cabo por las fuerzas armadas de la antigua República de
Colombia dentro de sus fronteras.
Cómo fue la batalla?
A las 10 de la
mañana, intentaron moverse, pero el viento cambió un poco y prefirieron esperar
en punta de palma y los puertos de Altagracia. A las 2 de la tarde, Padilla
manda a avanzar a la flota sutil y luego, a las 2:20am se ordena izar velas a
la armada como tal, y las 2:37 da la orden de abordaje. La batalla duró tres
horas y media, los españoles fueron prácticamente liquidados; Laborde logró
irse a Cuba en una nave llamada La
Especuladora del batallón Valencey, Morales y todos los demás fueron
detenidos y Manrique, muy prudentemente y contra la opinión de Padilla evitó
que se produjeran saqueos y pillaje. Acogiéndose al tratado de regularización
de la Guerra firmado en Trujillo y a la estrategia de que la republica se
mostrase ante el mundo como una nación civilizada. Les ofrece a los oficiales
realistas la opción de firmar la rendición.
Eso ocurrió el 3
de agosto, en la famosa casa de la capitulación de Maracaibo. A los pocos días
se marcharon los españoles, custodiados por nuestra flota, a cargo de Felipe
Baptista.
Ahora bien,
quiero enfatizar la participación de la mujer y debemos verla como enfoque de
unión cívico-militar, porque Ana María Campos, Mercedes Acuna y Domitila Torres
no eran ni siquiera militares, ni tampoco lo eran los pescadores de la flota
sutil. Por otra parte, este resultado lo celebraron desde Guayaquil hasta
Panamá.
La derrota
provocó un cisma en el seno de las fuerzas realistas, porque Morales y Laborde
se hicieron ataques hasta el fin de sus días y en la Habana hubo un debate
que repercutió en Madrid sobre los
errores tácticos y estratégicos que cometieron ambos y el fracaso causó una
desmoralización general que ayudó a que los derrotáramos en el sur, en la
Batalla de Ayacucho el próximo año 2024 el bicentenario. Y digo que el Lago de
Maracaibo fue el escenario en que se libró la última gran Batalla independentista
en Venezuela. Que selló la libertad del Zulia, últimos bastión dominado por el
yugo español.
Y no podía dejar
de pensar este momento tan especial para todos, para decirle lo mucho que los
quiero y también dejarle unas pinceladas.
Es necesario
hablar de un deber – ser – estudiantil porque nos acobija un liceo (uno de los
mejores del municipio) y eso hace que lo que hoy estamos celebrando, sea
producto del trabajo de ustedes profesores, de ustedes representantes.
Muchachos y
muchachas!
Ser estudiante
es, por definición, ser alguien que vive una vida dedicada al cultivo de la
mente, al desarrollo de las capacidades cognitivas que nos permitan analizar,
sintetizar explicativamente de lo analizado.
Ser estudiante
es, ser alguien comprometido con una formación intelectual capaz de orientar a
su prójimo. Ser estudiante es, en fin, asumirse como alguien comprometido con
una ética y una moral que le den sentido a su entrega intelectual y a su tarea
de explicar e interpretar científicamente todo aquello que quieres no han
gozado del derecho al estudio no entienden y ustedes están para eso…
Sr. Alcalde.
La educación es
fruto de tres elementos: la naturaleza, los hombres y las cosas. La naturaleza
interviene en el desarrollo de nuestras facultades y de nuestros órganos: los
hombres nos ensenan hacer uso de ese
desarrollo y el contacto con las cosas
enriquece nuestra experiencia. También a los representantes. Gracias por el
amor con el que han puesto sus ilusiones en nosotros, y crecer en nuestro liceo
Francisco Antonio Rosario Rosario.
Y por último le
encargo una tarea, ya que ser estudiante implica entonces existir como un
aprendiz de guía del propio pueblo en la parcela de conocimiento que se llegue
a dominar cuando se culminen sus estudios.
Y dijera la gran
Violeta Parra:
Que vivan los estudiantes
Jardín de las alegrías!
Son aves que no se asustan
De animal ni policía,
Ni les asustan las balas
Ni el ladrar de la jauría.
Muchas gracias.
Frank Hernández