Sector Carlos
Andrés Pérez, parroquia Buena Vista, 04/08/2024.
Buenos días.
Discurso del epónimo “Bicentenario de la batalla de
Ayacucho”
Quiero comenzar
haciendo referencia que ustedes al igual que yo, hemos sido participes de la
historia, conmemorando los bicentenarios de los sucesos transcendentales en la
cuales hoy corresponde recordar. Bolivia, Ecuador, Argentina, Colombia y Perú,
también junto a nosotros celebran la liturgia de la gloria, recordar a los
vencedores de la gesta independentista. Es también glorioso para nuestra
sociedad cambiante que no da retorno y exigir cada vez más la idea y el sentir
de libertad.
“la libertad á
la América” con esta hermosa frase cito a Bolívar en carta al cuartel de Lima,
fechada el 25 de diciembre de 1824 “… la
América del sur está cubierta con los trofeos
de vuestro valor pero Ayacucho semejante al Chimborazo, levantó su
cabeza erguida sobre todo…”
Ahora bien,
Ayacucho, la batalla de Ayacucho, como hecho emblemático, se enmarca en los
acontecimientos más universales que se han dada en la historia mundial. Hoy,
que estamos en vísperas de su bicentenario, tal batalla significa mucho para el
Perú cuando éste estaba atado al virreinato y luego de la entrevista de
Guayaquil de Bolívar y San Martin no
daban aire de esperanza, sin embargo a meses de su celebración la historia y
los hechos demuestran lo contrario.
No fue un
simulacro como plantean algunos estudiosos, el 9 de diciembre de 1824, las
fuerzas militares patriotas se enfrentaron a las fuerzas realistas en la
histórica pampa de Ayacucho, siendo el último enfrentamiento de la campaña
independentista (1810-1826)
La batalla se
desarrolló en la pampa de Quinua, que es una llanura herbosa, a una altitud de
3.400 m.s.n.m a 37 kilómetros aproximadamente de la ciudad de Ayacucho, en
Perú.
Los realistas
habían consumado sus recursos en la guerra, la cual le había dejado realizar
estrategias a cortas líneas comparado con el ejército libertador. A la cabeza
estaba Bolívar, quien preparaba el ejército libertador del Perú, donde en Junín
dejaron la buena disposición de las divisiones colombianas, Junín también en su
bicentenario. Al mando, el jefe Antonio
José de Sucre, el tamaño y la composición de su ejército pusieron fin y
consolidó la victoria en el combate.
El número de
combatientes según las datas de la historia en el campo de la batalla es de
6.906 efectivos realistas y 6.783 patriotas, esta cifra es sin duda el reflejo
de las capacidades humanas, detallar la batalla con la estrategia presentada
por sucre al libertador nos llevaría horas, sólo diré que; ambos ejércitos disminuyeron
su número conforme iban desarrollándose la campaña, hasta el mismo día de la
batalla.
¡Cuántas vidas
humanas le costaron a la corona española perpetuarse en el poder de tierras que
no le pertenecían! La compañía de José de la Mar, José María Córdova habían
hecho de la batalla de Ayacucho un fuego eficaz
y decisivo para el ataque. Como consecuencia: para finalizar el día el
ejército realista bajo el mando del virrey La Serna renunciaban a seguir la
lucha y posterior a ello Bolívar llama al congreso de la Republica, para que
Perú junto a Venezuela, Quito y Nueva Granada dieran pie a su proyecto de la
gran Colombia.
A su paso
Bolívar manifiesta:
‘Soldados:
Colombia os debe la gloria que nuevamente le daís, el Perú, vida, libertad y
paz. La Plata y Chile también os son
deudores de inmensas ventajas. La buena causa, la causa de los derechos del
hombre, ha dejado con vuestras armas su terrible contienda contra los
opresores: contemplad, pues, el bien que habéis hecho a la humanidad con vuestros heroicos sacrificios’
Al igual que
Bolívar les digo, ustedes también han hecho sacrificios y la sociedad
venezolana más que nunca necesita civiles capaces de responder con respeto al
contexto actual, ya que las recompensas serán frutos jugosos de la vida.
Bachilleres:
reciban la gratitud de parte de la Patria, hemos junto a ustedes aprendido del
recordar la historia también nos hace merecedores de la victoria.
Muchas
gracias.
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